<b> FRAUDE EN CHIHUAHUA, A ESTAS ALTURAS<br> <br>CORRAL ESTÁ ACORRALADO<br> <br>AGUAS SI SUELTAN EL TIGRE<br> <br>MORENA QUIERE EL CONGRESO LOCAL</b>

FRAUDE EN CHIHUAHUA, A ESTAS ALTURAS

CORRAL ESTÁ ACORRALADO

AGUAS SI SUELTAN EL TIGRE

MORENA QUIERE EL CONGRESO LOCAL



EN UNA POST votación tan contundente, parecería intrascendente que alguien gritará fraude, como ahora está ocurriendo en Chihuahua y Ciudad Juárez, en donde se culpa al árbitro de la elección, pero además, al gobernador del Estado, Javier Corral Jurado, por haberle metido la mano a la elección. Eso es lo que se argumenta.

En el fondo fraude y cochinero en lo mismo, como también lo es la utilización de las mismos calificativos por irregularidades similares, pero con protagonistas antagónicos.

Esto significa que mientras que en Ciudad Juárez, la batalla anti fraude la enarbola el candidato Independiente a la Alcaldía, Armando Cabada Alvídrez, quien culpa a la autoridad electoral y al gobernador Corral; en la capital, se culpa a los mimos pero por parte de Morena, en los distritos 12 y 18, pero la batalla ahora, va a la apertura de toda la elección municipal en la capital.

Mientras en Juárez concluye el recuento de actas y votos, Cabada fue directo a la Ciudad de México, para interponer una denuncia ante la Fepade, en contra de Gobernador, por haber metido las manos en la elección. Su operador electoral y responsable de la Asamblea Municipal Electoral, es nada más ni nada me nos, Ricardo Gándara, esposo de la Secretaria de la Función Pública, Stefany Olmos.

Hay Que recordar que Corral intentó imponer a Gándara como Secretario Ejecutivo del Ichitaip, pero fue impedido por el entonces presidente Rodolfo Leyva, lo que le costó la presidencia en su momento.

Luego a Gándara se le colocó en el Instituto Estatal Electoral; el Consejo General, dobló las manos y lo aceptó por ser una posición del Gobernador.

La batalla en Chihuahua inició hace tres días, luego de que el PRD, a punto de perder el registro pidió recuento de votos, pues las actas de este partido no coincidían con las que tenía la Asamblea Electoral Municipal que preside Héctor Natera Aguilar a quien acusan de recibir línea pues ya saben de quien en Palacio de Gobierno.

Al PRD le siguió Morena, luego el Verde, Nueva Alianza, el PRI y pues todos, con excepción del PAN en donde la dirigente municipal Paloma Aguirre, ha dicho que ni muerta autorizaría la apertura de los paquetes electorales.

Desde luego que al candidato a la alcaldía en la capital, Fernando Tiscareño, no tiene posibilidades de quitarle el triunfo a María Eugenia Campos, la candidata del PAN y el Frente, pero la batalla está en las diputaciones locales.

Si Morena en el recuento, se lleva el distrito 12 y 18, llegaría a la mayoría simple en el Congreso del Estado, y por lo tanto, se acabaría las imposiciones de Corral, en el Legislativo (y Judicial) como ocurrió en la pasada-vigente legislatura.

Pero la batalla no es sólo por la mayoría legislativa y lo que políticamente represente en negativo para el Gobernador y en positivo para López Obrador, sino el manejo administrativo del Congreso, en donde existe en este momento, 200 posiciones del Partido Acción Nacional, incluyendo las más importante como lo son la dirección Administrativa, la de Vinculación, la Legislativa y Comunicación social, por señalar algunas.

En panorama en cualquier sentido no está claro, Moreno está pidiendo al presidente electo, que intervenga ante la intromisión de Corral, y aguas, no vaya a ser que desde el centro suelten al tigre.

Las acusaciones de fraude y recuentos van a llevar muchas horas, que se van a convertir en días; esperemos que en cualquier sentido, el lunes haya buenas nuevas, por lo menos para tranquilidad de los chihuahuenses que con de manera masiva, en calma y emoción, votaron el domingo pasado.

Si existen culpables de este empañamiento electoral lo paguen y no vayamos a escenarios no deseables, que se supone ya superamos desde que el PAN grito a los cuatro vientos, en el verano caliente del 86, la palabra fraude.