<b> UN DEBATE QUE AVANZA A DEBATE<br> <br> EL BRONCO, LE PONE FRESCURA<br> <br> MARGARITA; BIEN A SECAS<br> <br>ANAYA; CON MISILES CERTEROS <br> <br> AMLO; LO MISMO Y SIN RESPUESTAS<br> <br> MEAD; REALISTA, PERO SIN CARÍSMA</b>

UN DEBATE QUE AVANZA A DEBATE

EL BRONCO, LE PONE FRESCURA

MARGARITA; BIEN A SECAS

ANAYA; CON MISILES CERTEROS

AMLO; LO MISMO Y SIN RESPUESTAS

MEAD; REALISTA, PERO SIN CARÍSMA



LO RESCATABLE del primer debate, como instrumento de confrontación de ideas y propuestas, es que se acerca a las expectativas de lo que debe ser esta herramienta.

El formato fue muy adecuado a lo deseable y en todo caso, el pero, fue que los tiempos, sobre todo los de réplica, fueron demasiado acotados, lo que no permitió el derecho adecuado de las contra-repuestas, pese a que no se violentaban los minutos establecidos para los contendientes.

Las preguntas generales, lo mismo de siempre, las que permiten a los candidatos y sus asesores analizarlas y buscar las respuestas más adecuadas, pero también las más creíbles ante el electorado.

Tal vez en este esquema, fueron las preguntas subsecuentes de los periodistas conductores, fue la mejor etapa del debate.

En un análisis de los candidatos, en nuestra mesa de discusión, el que se mostró más fresco y con propuestas directas y contundentes fue El Bronco, Jaime Rodríguez, cuando les pide a los contendientes renunciar por escrito a las prerrogativas oficiales, en sus cuestionamientos de honestidad a Andrés Manuel López Obrador, más la propuesta de cortar la mano a los ladrones.

El mejor orador fue Ricardo Anaya, el candidato del Frente, que logró sacar a al puntero de su libreto, en lo que se refiera a temas de corrupción, a la amnistía al crimen organizado y el fiscal que propone a modo.

Margarita Zavala, fue valiente y entrona; no se desligó de su esposo el ex presidente, aunque defendió su propia identidad y desde luego buscó a las mujeres.

El candidato del PRI, Verde y Panal, José Antonio Mead Kuribreña, realizó propuestas muy certeras y con viabilidad, pero estuvo muy cuadrado, es decir, no se salió de lo que le marcaron sus asesores, dicho de otra forma no prendió.

Andrés Manuel, el candidato de Morena, no dijo nada que no haya dicho en los últimos 18 años; honesto, no traicionó, el avión para Trump, cárcel para todos, todos son corruptos y etc.

Desde luego los temas fundamentales no los respondió, como la amnistía al crimen organizado, los moches millonarios a sus colaboradores y demás.

Quién ganó el debate es una gran pregunta?, la respuesta corresponde a cada uno de los fans de los candidatos, pues para cada simpatizante, el ganador es el suyo.

Pero para no evadir la pregunta, como lo hizo López Obrador, el primer debate, se lo llevan El Bronco y Ricardo Anaya, el primero precisamente por bronco y el segundo porque logró posicionarse como el candidato que puede derrotar al puntero de las encuestas.

Desde luego damos por hecho que en la primera parte del debate todos se unieron en contra de Andrés Manuel, y lo lograron acorralar, ya lo tenían, pero se les fue cuando los focos se fueron en los ataques Anaya-Mead.

El realidad por lo menos hasta la noche de ayer, nadie ganó y/o perdió el debate, pues decíamos que el tema es sólo para fans en donde nada cambia; López Obrador salió con raspado, pero como en el box, no lo noquearon.

Lo que comunicación política señala, que el post debate en las próximas 72 horas, será lo que impacte en las encuestas, claro sin dejar a un lado, quien gane el debate en los medios.