LEYVA: VIVIR O MORIR EN EL ICHITAIP<br> <br> RETO Y ESTRATEGIA DEL COMISIONADO<br> <br> ¿EN QUÉ MANOS QUEDARÁ EL ÓRGANO GARANTE? <br> <br>EL TALIBÁN OLVIDA QUE VIOLETÓ LA CONSTITUCIÓN CUANDO LLEGÓ?

LEYVA: VIVIR O MORIR EN EL ICHITAIP

RETO Y ESTRATEGIA DEL COMISIONADO

¿EN QUÉ MANOS QUEDARÁ EL ÓRGANO GARANTE?

EL TALIBÁN OLVIDA QUE VIOLETÓ LA CONSTITUCIÓN CUANDO LLEGÓ?



NO CABE duda que el comisionado del Ichitaip, Rodolfo Leyva Martínez, anda en lo que le sigue de encolerizado, y en su ira, ha retado al gobernador Javier Corral Jurado, para que lo deje trabajar, a que lo mande asesinar.

Una postura que de entrada, se escucha muy irresponsable, para un servidor público que por la vía legal, seguramente retomará la presidencia de una institución como el Ichitaip, pero que no puede jugar con la vida y/o la muerte, como se quiera ver, en la opción A ó B, como lo propone. Digo la Presidencia del Instituto no se puede jugar en una ruleta rusa.

Por lo tanto la reflexión es, en manos de quién va a quedar el Instituto de Transparencia, con un presidente que asume este tipo de posturas y concibe las cosas en sólo blanco y negro.

Seguramente se trata de una estrategia de presión del propio Leyva, para que ya se le entregue la presidencia del Instituto como lo ha ordenado un juez federal y ha marcado como fecha el próximo 22 de marzo.

Leyva tiene la razón jurídica, dice que conoce, ama, resguarda y acata la Constitución; desde luego que es verdad, pero cuando sólo cuando a sus intereses conviene.

Parece olvidar, que cuando recién asumió la presidencia, despidió a una veintena de servidores púbicos, entre ellos mujeres, embarazadas, madres solteras y personas con incapacidad médica.

Literalmente cerró las puertas del Instituto a los visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y le colgó el teléfono a Emma Saldaña, Directora de Instituto de la Mujer, cuando hacían estas instituciones buscaban una explicación de la violación de los derechos humanos (constitucionales) de los funcionarios despedidos.

El Ichitaip, está por recibir, seguramente cuando regrese Leyva, una recomendación de Derechos Humanos y mantiene varias denuncias por la vía laboral.

Cuando Leyva Martínez era en mandón en el órgano garante, no consideró las capacidades y experiencia del casi 30 por ciento del personal que despidió, no les concedió derecho de audiencia, es más ni siquiera dio a la cara.

Esta es la más clara descripción de la personalidad del Comisionado que ahora pide la muerte como la solución B, por la presidencia del Ichitaip.

Ya lo decíamos; A ó B, como lo manifiesta y pide Leyva, no significa equilibrios y tampoco solución, mucho menos en el servicio público, que fuera de protagonismos, debería ser un apostolado.