<b> ALMO EN CHIHUAHUA, UNA GIRA ATÍPICA<br> <br>CORRAL ABANDONA AL PRESIDENTE<br> <br>BUENA VALUNTAD, COMO EN CAMPAÑA<br> <br>LA MENTA-DA: Un chato desalienta visitas a Palacio </b>

ALMO EN CHIHUAHUA, UNA GIRA ATÍPICA

CORRAL ABANDONA AL PRESIDENTE

BUENA VALUNTAD, COMO EN CAMPAÑA

LA MENTA-DA: Un chato desalienta visitas a Palacio



AYER concluyó la gira tan extensa como atípica del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, por los municipios de Ojinaga, Cuauhtémoc, Parral y Camargo.

Extensa por razones obvias, por lo menos no existe antecedentes sobre la permanencia tan prolongada de un presidente en estas tierras, no por lo menos en tiempos de paz.

Atípica por su propia duración, por el acompañamiento a medios del gobernador Javier Corral Jurado, por la ausencia de cientos de militares del Estado Mayor Presidencial y por los discursos retóricos en busca de remediar los problemas básicos, que además son los de mayor preponderancia del Estado de Chihuahua.

La gira y sus eventos dieron cuenta de una Presidente que sigue en campaña, ciertamente con sencillez, austeridad y cercanía, pero sin sustancia en sus promesas.

No dice cuándo se desarrollarán los proyectos de inversión, los de desarrollo regional, la construcción o conclusión de hospitales, el abasto de medicamentos, apoyos para el sector productivo primario, cómo y con qué atender a los migrantes y la manera en cómo enfrentar el problema más sentido en Chihuahua que lleva como nombre violencia y por apellido inseguridad. Una gira en donde no se dio pie a los qué en materia de inversión, pero tampoco a los dónde y menos a los cómo y cuándo. Sin la respuesta a estas interrogantes básicas, no pueden haber seguimiento, medición y menos evaluación de la gira presidencial y o sus acciones.

En la otra cara de la moneda, en la diplomacia-política hay que reconocer que Andrés López Obrador, le corrió la cortesía al gobernador Javier Corral, al acudir a Palacio de Gobierno, a saludar al titular del Ejecutivo.

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AMLO estuvo alrededor de 40 minutos en privado en el despacho del Ejecutivo, en donde dice un comunicado oficial, que se llegaron a grandes acuerdo en beneficio de Chihuahua, y enumeran una lista de los temas, que en realidad, a lo sumo, sólo llegan a alcanzar la calidad de enunciados, sin fondo.

La distancia entre AMLO y Corral está vigente y va para buen rato, claro fuera de las diplomacias el manual de buena vecindad. Tan es así que en la práctica, Corral dio la bienvenida y despedida al presidente, y aludiendo motivos personales (sin más explicación), digamos que prefirió no ir a Cuauhtémoc ni a Parral.

Corral sabe o por lo menos le informaron que en esas plazas están muy calientes y no por el tema de inseguridad, sino corrijamos, socialmente muy calientes con las rechiflas y algunas alusiones personales.

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NO OBSTANTE, el gobernador sí se apersonó en Camargo, para acompañar a AMLO, en el último punto de su gira. Un evento de buena asistencia, en donde de nueva cuenta los aplausos fueron para el presidente y las rechiflas para Corral.

No hay que dejar de lado, que en Chihuahua, capital, cuando el gobernador salió a dar la bienvenida al Presidente, por la parte trasera de Palacio de Gobierno, se encontraba tras las rejas de contención, un grupo de unos 40 espontáneos, de donde salieron un par de voces, le gritaron que ya se ponga a trabajar que no sea, "flojo”, para que no se lea tan grotesco.

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Los guardias del Palacio de Gobierno sólo explican que no se puede pasar con alimentos ni con agua a uno de los recintos que más visitas recibe del turismo local, nacional y extranjero.

Sólo dicen que son órdenes de arriba, pero no especifican qué tan arriba y mucho menos un solo argumento. Lo peor es que no ofrecen una opción para salvaguardar el agua y los burritos, mientras se recorren, la arquitectura y sus formas, los museos y murales, por ejemplo.

Alguien diría que se trata de una estrategia de seguridad, pero en Palacio raramente está el huésped y/anfitrión número uno, y la razón relacionada con la preservación, pues está lejos de creerse. Si bien hay que cuidar esta pieza icónica, no es válido encapsularla para uso de actividades de parte de la burocracia.